Introducción
Europa y España se encuentran inmersas en la actualidad en un contexto geopolítico y geoestratégico complejo marcado por crecientes conflictos armados y mayor desestabilización en zonas de Europa, África, Oriente Medio y Asia.
En este contexto, desde la Unión Europea y la OTAN se han lanzado distintas iniciativas, con el objetivo puesto en incrementar las capacidades de las fuerzas armadas en los distintos países miembros. Este objetivo resulta imposible de cumplir sin la necesaria colaboración de empresas de otros sectores industriales que históricamente no han enfocado su producción al ámbito de la defensa, y ello es debido sobre todo la necesidad de desarrollar un ecosistema industrial saludable y soberano tecnológicamente.
En este marco, desde el Gobierno de España, se ha puesto en marcha el Plan Industrial y Tecnológico para la Seguridad y Defensa 2025, con inversiones que alcanzaran en dicho ejercicio loa 10.471 millones de euros, adicionales a los fondos ya comprometidos.
Junto con este Plan, desde el Ministerio de Industria y Turismo, y en colaboración con el Ministerio de Defensa, se está trabajando en “ensanchar” la base de industrias que tienen en la defensa y seguridad parte de su actividad.